Aunque la electrocorticografía es aún una técnica invasiva que supone realizar una craneotomía al paciente, se ha utilizado para que pacientes puedan mover el ratón con el cerebro, como reseñan desde Andalucía Investiga. Así que los ordenadores ya pueden “oír” lo que pensamos…
Nicholas Carr (de su blog http://www.roughtype.com)
Nunca debemos olvidar que hemos vivido -que vivimos- una revolución. La revolución de estar conectados. La hemos vivido porque hace apenas 15 años las máquinas estaban casi todas offline. La vivimos porque cada vez más máquinas están online. Es la sociedad de la información. Pero creo que debemos preguntarnos: qué supone esto para nosotros como humanos; qué cambios provoca en nuestro cerebro; qué cambios provoca en nuestra libertad. Nicholas Carr nos da en El País, en su sección Babelia, que por cierto ha llegado el número 1000, su opinión al respecto.
La medicina estuvo para XIV siglos porque la iglesia no permitía investigar con la gente ya fallecida. Con los impresionantes avances habidos estos últimos años, el gran reto del siglo XXI es la neuroanatomía. Sabemos mucho de lo que ocurre de cuello para abajo. ¿Y hacia arriba? Una parte del cuerpo que en cuantitativamente es mucho menor que el resto del cuerpo pero cualitativamente… Quizá por eso necesita casi 500 gramos de azucar cada dos días…
Gracias como siempre a Punset por acercarnos tantas ciencia de manera tan amena…
¿Es posible que alguna vez las redes neuronales sean transpersonales? Me aterra pensarlo, la verdad; espero que siempre podamos mantener un mínimo de espacio privado e íntimo