Siempre he pensado que estamos muy controlados, cada vez más. Se acuñan ya términos como los numerati. Dependemos mucho de las máquinas, de los ordenadores, de los programadores… Y nos acordamos de ellos cuando fallan; igual que cuando de Santa Bárbara, cuando truena. Por ejemplo, cuando fallan en un aeropuerto y el caos reina.
El problema no es, creo, que estos datos existan; ni que se almacenen. El problema es quién los controla, quién los transforma de información en conocimiento…
Según el filósofo Ly Tin Wheedle, el caos se encuentra en mayor abundancia cuando se busca el orden. El caos siempre derrota al orden porque está mejor organizado, según Terry Pratchett.
Por qué parece que sólo en la época estudiantil se pueden dar en nosotros revoluciones que (cada vez menos) tratan de dar aldabonazos en la sociedad… Es como si después de esa época todas las hormonas se aplacaran y ni vestigios de ellas quedaran, como si nos transformáramos en bits errantes que no son capaces de pararse a mirar un poco alrededor, como si todo fuera ya silencio en sus circuitos… Parémonos a escuchar el sonido del silencio y que rujan de nuevo las voces discordantes y que la crítica nos aceche de nuevo.
Entia non sunt multiplicanda sine necesitate; o lo que en castellano drecho es: “Los entes no deben multiplicarse sin necesidad o no expliques por lo más lo que puedas explicar por lo menos”. Simplificándolo y quizá torsionándolo un poco: busca la explicación más sencilla. Creo y siento que en nuestro día a día nos complicamos demasiado la vida. ¿No es bastante complicada ésta como para que la compliquemos más? La Navaja de Ockham o Navaja de Occam en el s. XV se postuló como una simplificación de la filosofía platónica. Quizá deberíamos de pensar más en utilizar más a diario esta navaja.
La mujer y el mejor físico (imagen: http://1.bp.blogspot.com)
Alguien dijo que la energía ni se crea ni se destruye, sólo se transforma. Y lo creo. Somos energía, en nuestro cuerpo moléculas que se desprenden de fósforo generan energía. Existe energía potencial gravitatoria que no sólo hace que la luna gire alrededor del sol, sino que atrae nuestros cuerpos, aunque con una cantidad muy muy pequeña. Creo que el mundo tiene muy desarmonizada la energía. Los tibetanos creen que cuando el cuerpo humano está enfermo, lo que le ocurre es que su energía no está en armonía con la de la tierra; a mi me encantó El guardián de la flor de loto… Es más, para los tibetanos sus mantras no dejan de ser un intento de armonizar dicha energía. Debemos fijarnos más en nuestro mundo alrededor, sonreír (que es gratis y además de serlo la sonrisa tiene la ventaja de que suele multiplicarse y expandirse), armonizarnos… Hay gente que salva su vida gracias a ángeles (carnales y terrenales)…
Rembrandt - Filósofo meditando / http://jacgmur.blogspot.com
No está tan lejos el horizonte en haya profesores inteligentes de modo artificial que enseñen. Bueno, más que profesores creo que serán asistentes en la enseñanza. Quizá me resista demasiado a pensar que el papel no morirá nunca y que jamás se perderá la imagen del entrañable profesor que guía a sus alumnos en la maravillosa senda del conocimiento. Creo que la tecnología debe ayudar, nunca substituir al ser humano.
Nuestras horas son minutos
cuando esperamos saber,
y siglos cuando sabemos
lo que se puede aprender.
Las diferencias entre los mal llamados primer y tercer mundo se hacen palpables también en el plano digital. Mientras los que hemos tenido la suerte de nacer en esta orilla creamos nuevas capas sociales digitales gracias al las comunicaciones móviles y gracias a ellas alcanzamos cotas casi inimaginables de comunicación, como poder conectarse a la Internet en cualquier parte, conseguir una tarjeta de embarque o relacionarse con la administración mediante códigos BIDI, elementos todos ellos que nos facilitan la vida, en el tercer mundo esto no es así. Allí, la democratización que puede suponer el libre acceso a la tecnología acentúa más si cabe los roles sociales. ¿Hasta cuando? Cuándo nos vamos a dar cuenta de que somos todos hijos de Eva, que sin ellas no tendríamos vida. Aunque sea repetirme, seamos, al fin, no dejemos de soñar que podemos ser, que la vida no es sólo esto que nos cuentan, que la vida es amor…